jueves, 15 de diciembre de 2011
La despedida
Gracias por todo el amor que nos has dado, te quiero Papá
"La medida del amor es amar sin medida"
San Agustín
lunes, 24 de octubre de 2011
De lugares
sábado, 4 de junio de 2011
El lenguaje y sus visicitudes
Cuatro pasajeros procedentes de Madrid que vienen a un congreso, suben al taxi con destino al hotel. Durante el trayecto me preguntan por algún restaurante para cenar y les digo varios.
¿Y discotecas?
Les digo unas cuantas también-
-¡Quien sabe, igual encuentro aquí a la mujer de mi vida! suspira uno de ellos.
-Si, y que te diga !Acho!, le digo yo.
-¿Acho? ¿eso que es?
- Eso es el diminutivo de muchacho en Murcia, es muy común que te digan Achooo
-¿Entonces yo le digo Achaaaa?
-Nooo, tu le tienes que decir "Zagalica" le informa el pasajero que iba a mi lado.
-¿zagalica?, pero si eso suena despectivo!!
-Que noo, que zagalica aquí en Murcia es algo cariñoso.
Sí, y esta noche cuando salgáis y preguntéis por las discotecas que os he dicho, si os indican que en el picoesquina, que sepáis que es un cruce de calles.
-Ah pues tu que llevas el iphone, (le dice el que va a mi lado al que esperaba encontrar a la mujer de su vida), mete todas esas palabras.
-Si, métele el panocho, dije yo.
Atención. Es esta sensación en la que se hace el silencio dentro del taxi.., percibes todas las miradas clavadas en la nuca..Y sé que algo no va bien, retrocedo mentalmente cinco segundos, pienso en lo que he dicho y decido aclarar:
-El Panocho es el dialecto murciano..
Ahhh, estallan todos en carcajadas, pues mira que te ha quedao de mal eso de "métele el panocho". A mi un color se me va y otro se me viene cuando salta el enamorado en potencia y se lamenta:
- Ahora que estaba yo empezando a comprender esto del murciano..
"Zagalica vente al picoesquina que te meta el panocho".
Y es que quien me mandará a mi extralimitarme de mis funciones que son mas simples que todo eso,jaja.
No os perdáis la chirigota
martes, 31 de mayo de 2011
El retorno
lunes, 9 de mayo de 2011
Diario de una taxista, no hay recado que se me resista.

Si piensan que ser taxista es solamente trasladar personas en el taxi de un lugar a otro están muy, pero que muy equivocados.
A veces los clientes también llaman para hacer recados, estos pueden ser de lo más variado e inverosímil que uno se pueda imaginar. Desde comprar una bombona de butano a llevarle unos pasteles de carne y unos palos catalanes, también pedirte siete rosas rojas un domingo a las 21 horas (matizando el cliente “cueste lo que cueste”) o mandarte a comprar unos arbolitos de nada para plantarlos en el jardín (moreras).
Pero el último encargo tiene guasa, digo plumas, jaja. El encargo consistía en comprar siete canarios machos de un año de edad para criar, así como otros accesorios; jaulas, nidos, comederos, bebederos y pelo para nido.
Allá que va una (que no distingue un canario de un gorrión y mucho menos si es macho o hembra, jaja), se arma de valor y se va al lugar indicado por el cliente que previamente me había advertido que los quería bonicos de colores y buenos.¡Toma ya!
Llego al lugar, y nada mas entrar, a mi derecha una boa constrictor en su terrario me mira mal, pero que muy mal,jaja, llega a darme la impresión de que el pájaro soy yo y no ha desayunado. Aguardo paciente a que me atiendan, el dependiente, que acababa de abrir, no se estresa no, termina de barrer la sala mientras las gallinas, los hámster, los conejos y demás bichos vivientes se remueven inquietos ante mi presencia. Mi cabeza da vueltas, ¡que hago yo aquí señor! Cuando por fin el dependiente me atiende y procede a darme las explicaciones pertinentes y a ofrecerme otros animalicos, le digo;
-Ya se lo digo yo a “menganito”
- Ah, ¿y tu quien eres?
- ¡La taxista!
sábado, 16 de abril de 2011
Fomentando el deporte

sábado, 9 de abril de 2011
Sueños

Se despertó sobresaltada, otra vez el mismo sueño. Un avión que se precipita desde el cielo y trozos de fuselaje dispersos por toda la azotea donde ella colgaba la ropa que su madre había lavado con esmero.
Una y otra vez soñaba lo mismo, un avión precipitándose al vacío, en el sueño no había sangre, no había cadáveres, pero sí muchos trozos del avión a sus pies. La primera vez, hacía ya muchos años, le impresionó pero no le dio más importancia. Mucho tiempo después volvió a repetirse, se extrañó pero tampoco se paró a pensarlo.
En los últimos años el sueño se había hecho recurrente, ella cada vez se despertaba con más desconcierto, no había volado nunca, pero por esa misma razón no tenía miedo a volar, ningún miedo que le indujera a tener esos sueños. En alguna ocasión había consultado algún libro sobre el significado de los sueños, pero estos no decían nada de aviones. Tampoco le preocupaba mucho, tenía claro que si se presentaba la menor oportunidad de hacer un viaje en avión que diera un poco de emoción a su monótona vida, no dudaría en hacerlo.
Hasta que un día, uno cualquiera en que ni siquiera había tenido ese sueño, se despertó y comprendió con claridad el significado de aquel sueño que la atormentaba. El avión eran todas sus ilusiones, sus metas, sus anhelos, sus sueños.. todo aquello que le dibujaba una sonrisa en el rostro por las mañanas, todo aquello que la hacía feliz y le daba fuerzas para luchar, todo aquello que hacía que el día fuera una fuente de esperanza. Los trozos del avión, esos sueños hechos añicos.
viernes, 1 de abril de 2011
A ver si encuentras la calle

domingo, 27 de marzo de 2011
Nos vamos de excursión,que no todo va a ser trabajar, 2ª parte
martes, 22 de febrero de 2011
Atardeceres

miércoles, 16 de febrero de 2011
La igualdad

viernes, 11 de febrero de 2011
La Frutería en el taxi



El sendero

martes, 8 de febrero de 2011
Vida y Muerte

viernes, 4 de febrero de 2011
¿Se me escucha?

martes, 1 de febrero de 2011
Arturo Pérez Reverte y el taxi maldito
