lunes, 9 de mayo de 2011

Diario de una taxista, no hay recado que se me resista.

Si piensan que ser taxista es solamente trasladar personas en el taxi de un lugar a otro están muy, pero que muy equivocados.

A veces los clientes también llaman para hacer recados, estos pueden ser de lo más variado e inverosímil que uno se pueda imaginar. Desde comprar una bombona de butano a llevarle unos pasteles de carne y unos palos catalanes, también pedirte siete rosas rojas un domingo a las 21 horas (matizando el cliente “cueste lo que cueste”) o mandarte a comprar unos arbolitos de nada para plantarlos en el jardín (moreras).

Pero el último encargo tiene guasa, digo plumas, jaja. El encargo consistía en comprar siete canarios machos de un año de edad para criar, así como otros accesorios; jaulas, nidos, comederos, bebederos y pelo para nido.

Allá que va una (que no distingue un canario de un gorrión y mucho menos si es macho o hembra, jaja), se arma de valor y se va al lugar indicado por el cliente que previamente me había advertido que los quería bonicos de colores y buenos.¡Toma ya!

Llego al lugar, y nada mas entrar, a mi derecha una boa constrictor en su terrario me mira mal, pero que muy mal,jaja, llega a darme la impresión de que el pájaro soy yo y no ha desayunado. Aguardo paciente a que me atiendan, el dependiente, que acababa de abrir, no se estresa no, termina de barrer la sala mientras las gallinas, los hámster, los conejos y demás bichos vivientes se remueven inquietos ante mi presencia. Mi cabeza da vueltas, ¡que hago yo aquí señor! Cuando por fin el dependiente me atiende y procede a darme las explicaciones pertinentes y a ofrecerme otros animalicos, le digo;

-Ya se lo digo yo a “menganito”

- Ah, ¿y tu quien eres?

- ¡La taxista!


7 comentarios:

andré de ártabro dijo...

Poco a poco voy conociendo lo variopinta e interesante que puede ser la vida de una taxista, la verdad es que es algo sorprendente lo que cuentas pero pesnsándolo es lógico.
Además, me has dado ideas, yo se que que aquí en A Coruña hay varias taxistas, intentaré encargarle alguna un ramo de rosas , ¡a ver si tengo la suerte de que tengan tu buen hacer y tu simpatía!.
¡Me gusta como escribes!.
Un beso

PHERRO dijo...

Tratándose de Ti, cualquier cosa trivial, se convierte en toda una aventura.
Acá, en la Ciudad, todo eso está acaparado, pero no creo que me pierda de mucho.
Saludos Marisa, que tengas harta chamba y encargos curiosos.
Cuídate, luego nos leemos.

Marisa dijo...

André, gracias por pasar por aquí, seguro que si llamas para encargar rosas te las llevan con la mejor de las sonrisas, y mas con lo flojo que está el trabajo.

Saludos

Pherro, si es que cada vez trabajo menos, se me acaban las anécdotas.Gracias por pasar por aquí, siempre eres bienvenido.

Saludos

Saturnino dijo...

Afectada por el terremoto? Espero que no.

Ricardo Miñana dijo...

bonito post, gracias por compartir.
un placer pasar por tu casa.
te dejo mi saludo y feliz semana.
un abrazo.

Marisa dijo...

Creo que se pasan un poco
los clientes.

Me encanta tu buen humor.

besos

Ricardo Miñana dijo...

Regreso a tu casa para dejarte mi
saludo y desearte tengas una
feliz semana.
un abrazo.