martes, 1 de febrero de 2011

Arturo Pérez Reverte y el taxi maldito


Me declaro admiradora y seguidora de Reverte desde hace años, y voy a aprovechar para contaros que un día fui caminando a su lado por toda la Gran Vía y ni me enteré, jaja. Solo cuando una señora le pidió un autógrafo, me di cuenta de que era él. Da lo mismo porque tampoco hubiera sabido que decirle.

A lo que voy, la otra noche estaba leyendo "El Club Dumas" y cuando leí este párrafo (que sin duda describe muy bien lo que deben sentir algunos pasajeros):

"Pidió al conductor que bajase el volumen de la radio mientras se acomodaba en el asiento trasero, mirando sin ver el tráfico a su alrededor. Le complacía la paz conseguida cada vez que cerraba la portezuela de un taxi. Era lo mas parecido a una tregua con el mundo exterior: todo en suspenso, al otro lado de la ventanilla, durante el trayecto. Apoyó la cabeza en el respaldo, encantado con la perspectiva."

No pude evitar recordar este otro artículo que leí hace tiempo, cuando ni siquiera imaginaba yo que acabaría conduciendo un taxi. "El taxi maldito"

Os dejo el enlace y que lo disfrutéis:



4 comentarios:

PHERRO dijo...

Hola Marisa.
Siempre hay un Taxi en nuestras vidas.
Ahora nosotros estamos adentro, quien sabe por cuanto tiempo, no es tan malo aunque es dífícil la situación; no pienses que has acabado ¿cómo sabes si no estarás haciendo algo diferente dentro de algunos años ó meses quizás? Ánimo Colega.
Grandioso Peréz-Reverte.
Bueno, ojala decidas no cerrar el blog, escribe cuando puedas y cuando te sientas con ganas de hacerlo, acá estaré al pendiente.
¡A ruletear, que el dinero está en la calle, jaja!!
Luego nos leemos.

Marisa dijo...

Pherro, ¿es que no has pinchado el enlace?, me parece que no porque te has puesto muy melodrámatico,jaja. A ver, que yo no maldigo el taxi, que "el taxi maldito" es el nombre del artículo que te recomiendo leas si te quieres pegar una hartá de reir.

Bueno como tu dices, me voy a ruletear,jaja.

Saludos, nos leemos!!!

Implicada dijo...

Marisa,
Ojalá algún día puedas contarnos cómo te inciaste como taxista.
Me parece un oficio lleno de historias interesantes.

A mi también me encanta que manejen por mi y spolo darme una pausa y mirar el paisaje.

Saludos.

PHERRO dijo...

Lo "pinché" después de hacerte el comentario y sí, me reí mucho. Ya había leído antes otros textos de Pérez-Reverte, todos en internet, nunca he tenido oportunidad de leer un libro completo suyo.
Soy melodrámatico, amargado y pesimista, pero si te vas, la verdad si te voy a extrañar Colega.
Ahí está Involucrada también, leyendo tus agradables posts; lo digo de corazón, eres especial, si te vas se va a notar.
Cuídate, que estés bien, luego nos leemos.