miércoles, 8 de septiembre de 2010

LA ANÉCDOTA DEL DÍA

Estamos en feria, y precisamente hoy, era el día del niño. Las atracciones bajan de precio para ellos. Así que en vista del poco trabajo que hay, he pensado; me voy a la feria.

Es que no sé por donde empezar, a ver si consigo explicarme. Mi taxi lleva una tele en el retrovisor, otra en el techo en la mitad del coche, que es tele y dvd para los clientes. Y otra pantalla en la parte posterior del cabezal del acompañante que es para publicidad. ¿Hasta ahí bien, no?

Resulta que mi jefe me explico el funcionamiento de las teles, se supone que la del retrovisor es para cuando uno está aburrido en las paradas, (porque circulando tiene multa), y la del techo, (con dvd) para los clientes. Llevo documentales de Nacional Greografhip y al archi conocido Bob Esponja.

Pero da la casualidad de que si algo no me gusta en esta vida, es la tele. Y claro, le presté la atención que le presté cuando me explicó el funcionamiento. Bueno, pues nos vamos para la feria.

Primera carrera. Una madre con un niño, le pongo el alzador, que el mercedes lo lleva incorporado, y Bob Esponja, pero claro el sonido me salía el de las noticias. Yo lo intentaba, sujetaba el volante y los dos mandos pero no me acordaba que mando era el de cada tele y mucho menos donde tenía que darle para escuchar el sonido de la peli. Y el niño:

quiero la vooo, quiero la voooo, quiero la voooo

Porque hay que decir que pa los murcianos la ultima letra, como que está de mas.

La madre ha terminado haciendo la voz, supongo que por no oirlo, jaja.

La segunda carrera,ya había llamado a mi jefe y me había explicado lo de la voz, pero entonces va y no me sale la imagen, me cachis...

Toda mosqueada vuelvo a la feria y consigo poner la el audio y la imagen, digo ya no lo quito, total solo voy a llevar críos, y acto seguido pienso " A que ahora me vienen adultos". Ni dos palabras mas, cuatro turistas italianos. Me he tenido que reír, porque ya es difícil ser tan gafe, pero que encima todas las carreras hayan sido a la misma dirección....

Si es que luego lo cuento y no se lo creen..

domingo, 5 de septiembre de 2010

¿TAXISTA O NIÑERA?

9.00 de la mañana en Renfe, solamente mi taxi aparcado en la parada, y yo en el banco leyendo Sinuhé el Egipcio y tomando el solecico a la espera del primer servicio. Dos hombres, uno agarrando al otro que evidentemente no estaba en buen estado.

¿De quien es el taxi?
-Silencio
¿Quien conduce este taxi?

Marisa piensa rápido, me he dicho.

-¿Donde va?
-A su casa.
-Pues espere que se le pase un poco y ahora le llevo.
-No, tranquila que no es violento, es solo que quiere tomarse otra cerveza y yo quiero que se vaya ya a casa.
-De acuerdo, dígame la dirección.
-Ya se la dice él. (será si se acuerda, he pensado yo)


Vale, suba, pero en el asiento delantero y si se encuentra mal me lo dice y paro.

-Me va a dejar usted en un barecito que hay antes de llegar a casa.
-Mire que su amigo me ha dicho que le lleve a casa.
-Sii, es muy buen amigo, me quiere mucho.
-Pues por eso, no me deje usted mal y váyase a su casa.
-Tranquila pues... que ahorita me llama y yo le miento, usted no se preocupe.

Y ahí estaba yo, haciendo de niñera de un hombre, que por edad, bien podía ser mi padre, o quizás no. Al final y muy a mi pesar le he dejado en el bar que me ha dicho, que por cierto, como iría el buen señor que me ha preguntado si estaba abierto.

Colombiano de nacionalidad, porque a pesar de que apenas podía hablar, Colombia le ha salido del alma. Supongo que es lo que ocurre cuando uno sale de su tierra en busca de una vida mejor y descubre que el paraíso no existe y que a dejado atrás lo que mas ama. Supongo que es el precio de la soledad.

Una pena.