miércoles, 1 de septiembre de 2010

TAXITERAPIA


Con esta ruina que tenemos encima, el personal intenta coger taxi lo menos posible, cosa que por otra parte me parece de lo mas lógico. Pero en un intento por dar a conocer los beneficios para la salud del taxi, os voy a hablar de lo que he llamado "taxiterapia".

Esta terapia alternativa está inspirada en un pasajero que subió ayer a mi taxi en RENFE.

-Buenos días
-Buenos días, a Ronda Norte
-¿Por la autovía?
-Me da igual.

Así comenzó todo, fue poner el vehículo en movimiento y comenzar con el divorcio, los insultos de su ex, sus doce años de casados, los abogados..Toda una vida en apenas cuatro minutos que dura el trayecto.

-Disculpe: ¿ya hemos llegado a Ronda Norte, a que altura le dejo?

-Ah.. pues.. date una vuelta y así te lo termino de contar.... (con dos coj....), jaja.


Y así fue, por el módico precio de 6.15 euros, (suplemento de Renfe incluido), uno se desahoga, sin tratamiento farmacológico y mucho mas económico que un psicólogo, además estamos a su disposición las 24 horas todos los días del año.

Así que ya saben, cuando los problemas le agobien, suba un taxi, vaya dejándolos en el asiento trasero y de paso colabore a que no se extinga el gremio.

He dicho

P.D. de mi paciencia ya hablaremos en otra ocasión, pero ya mas o menos estoy alcanzando un nivel sobrenatural,jaja.




viernes, 13 de agosto de 2010

Ahora cuando puedas tocas el pito, si eso.




He vuelto

En realidad lo iba a titular “la tonta del pito”, pero mi jefe, en un intento por salvaguardar mi reputación de conductora profesional me aconsejó:

-Noooo, ni se te ocurra.

Una calurosa tarde de sábado, en agosto. Para quien no lo sepa, eso se traduce en una Murcia desierta por completo, así que la única posibilidad de hacer alguna carrera es en RENFE o en Estación de autobuses. Allí me dirigía yo con dos pasajeras cuando al girar a la izquierda escucho una pitorrada impresionante, me quedo un poco perpleja pero sigo con lo mío.

Un rato más tarde en RENFE veo al compañero con el que me había cruzado y le pregunto:

-Pepe, cuando yo entraba a autobuses, ¿has pitado tú?

-Si, es que tengo costumbre de hacerlo porque la gente no se abre lo suficiente.

-Ah vale, es que no sabía quien pitaba ni por qué.

Siguiente carrera, de Renfe a autobuses, me salgo en la salida de Murcia centro y cuando cambia el semáforo para coger Juan de la Cierva, otra vez.

Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

Pero leche!!!!, miro por el retrovisor, ni un solo coche, por los lados lo mismo. Pues yo no sé quien pita tanto esta tarde, pienso para mí.

Tercera carrera, de Autobuses a la flota y cuando voy por Juan de Borbón, de nuevo.

Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

Vuelvo a mirar, no veo ningún coche, indignada digo ¡pero quien leches pita! Y en ese instante me percato de que presiono la parte inferior del volante.

¡Anda! Pero si soy yo!!, jaja.

Pobre cliente, el caso es que me dio propina, supongo que por la panzá de reír que se pegó. Yo no sé, pero cuando ponga la cámara de seguridad en el taxi, mas de uno y de una van a pensar que es una cámara oculta, jaja.

Pero la culpa no es mía, ¿para que dibujan el claxon en la parte central del volante cuando resulta que si presionas la inferior también suena?..

Próximamente “Infraestuctura murciana”, es que me he dejado los documentos gráficos en Cieza.