martes, 23 de marzo de 2010

Suba un mafioso a su taxi

Esto de conducir un taxi por primera vez, me recordó mucho al primer embarazo. Todo el mundo te cuenta su experiencia, aunque no la preguntes, y te saturan con buenos consejos que por norma general (y como mecanismo de defensa para no enloquecer), por un oído te entran y por el otro te salen. Yo lo intentaba.., escuchaba todos los consejos pacientemente, tanto que todavía los recuerdo, lo que ocurre es que luego se me olvidaba ponerlos en práctica.

Era el ocaso de una tarde de verano en la estación de autobuses. Tengo que aclarar que normalmente no juzgo a nadie por su aspecto. El caso es que estaba la segunda y fuera del coche cuando la visión de un ser extraño me produjo un escalofrío y el pensamiento de “uf menos mal que no estoy la primera”, pero me equivocaba. Unas señoras se habían subido al primer taxi y cuando me fui a dar cuenta, tenía al señor cuya visión me había dado miedo, a mi lado en el asiento del copiloto.

-Buenas tardes
-Buenas tardes, a los Rectores.

Arranco, pongo taxímetro y cojo autovía, es justo ese momento en que recuerdo el primer consejo de una compañera “jamás salgas a la autovía si no te gusta quien llevas y te sientes insegura”. Pues vamos bien….Antonia . que necesidad tenía… en fin. Ya está hecho, intento no parecer nerviosa y el señor comienza a hablar de política y con una conversación medianamente culta, respiro aliviada, igual me he equivocado. Continua contándome una película de que va allí a ver a su amigo el juez, que él es un bohemio, que ha recorrido todo el mundo…Por fin llego. Y atención que aquí comienza lo paranormal, jaja.

Llego al número de la calle que me ha indicado y se baja y sale corriendo, respiro, si como lo leéis, respiro aliviada, alguna vez tenía que ser, no me había ocurrido nunca pero con semejante personaje deduzco que lo mejor que me puede pasar es que se vaya sin pagarme. No me paro ni a parar el taxímetro, me pongo a dar la vuelta, pues la calle no tenía salida y me lo veo corriendo detrás de mí.

-¡Pero oiga que le había dicho que me esperara!
-¡Disculpe, solo estaba dando la vuelta al coche!

Yo juro que no le oí decir nada, el caso es que se monta de nuevo y me dice que a Murcia. Bien, esta vez vamos a coger Juan Carlos I como que me llamo Marisa. Ya un poco mas relajada porque iba por ciudad, el señor continúa con su película. Tengo que decir que era una especie de Fredy Cruger, y que para entonces, estaba anocheciendo y seguía con las gafas de sol y el sombrero puesto. Yo intentaba escucharle para no disgustarle demasiado, en esto que hago un chiste malo que no recuerdo y se pone a reírse, la boca era un agujero negro sin dientes y el señor me dice ¿has visto que joven soy, todavía no tengo dientes?. La gente se cree que tengo SIDA pero es de una piorrea, jaja. Ahora me río, pero aquel día rezaba, la conversación cada vez más rara, aunque a esas alturas ya era un monólogo, yo cada vez más rápida, por fin veo la circular a lo lejos, le interrumpo;

¿le dejo en la circular?
-Si

Llego a la circular, le vuelvo a interrumpir;

-Disculpe, hemos llegado.
-Bueno pues sigue para adelante y me dejas en la Gran Vía

El hablaba sin parar, ya de mafias, armas, yo barajaba si tirarme del coche en marcha, o pararlo y salir corriendo, o pararlo y sacar las llaves y salir corriendo.

-Disculpe, ¿a que altura de la Gran Vía le dejo?.
-Sigue, sigue, déjame en el Puente, de los Peligros que se llama, y esto no es broma.

El taxímetro marcaba unos dieciséis euros, a mi ya eso me daba igual, yo solo quería que se bajara del coche. Llego al puente, le vuelvo a interrumpir;

-¿Por aquí esta bien?
-¿tu donde vas?
Ehhhh, ¡la virgen del Carmen!, digo yo que me inspiraría ella que la tenía enfrente.

-Yo voy a recoger a una clienta y voy tarde.
-Ah bueno, era por si volvía a autobuses irme para allá con usted.

Tuve pesadillas durante una semana, os lo juro.


9 comentarios:

Sansón dijo...

---Hola Marisa, tu relato me ha mantenido intrigado cual novela policiaca se tratase y por deformacion profesional me he transportado a mi epoca de trabajo en Madrid...y la verdad es que puedes dar gracias a que no vives en Madrid...yo la verdad es que no sabria donde catalogarle a este "ejemplar", pero me imagino el miedo que debiste pasar pues conozco casos parecidos y no de taxistas mujeres, sino taxistas hombres, y la verdad es que se debe pasar muy mal...gracias a que todo quedo en un buen susto y puedes contarlo.
---Un saludo y duro con el taxi..

Susy dijo...

Ahora viene la pregunta de cotilleo jajajajjaj ¿pero te pagó? jajajjajajajja
Besos

Paco dijo...

Jajaj, ¡!! Perdona que me ría Marisa, pero tu relato, es genial. Supongo por lo que cuentas, que irías cagada de miedo, jajajaj. Pero el paso del tiempo, te hace verlo de otra manera y a modo de relato o advertencia, nos lo ofreces.
Pero…como ya han preguntado más arriba, ¿pago el tipo raro, o volvió a salir corriendo? Jajajjaja.

Un saludo.

PHERRO dijo...

Marisa, te imagino al volante, toda tensa y con la cabeza llena de los más tenebrosos pensamientos.
A veces se sube al TAXI uno al que juzgamos por su apariencia el más gangster y resulta ser una persona tranquila y educada. Nunca se puede saber que va a tocar, ni la música que traiga por dentro el pasaje en turno.
Me ha gustado mucho este post, tienes gran facilidad para describir tus vivencias, gracias por compartirlas.
Cuídate mucho, luego nos leemos.

Marisa dijo...

Me pagooo, jaja. Pero hay cosas que no tienen precio y para todo lo demás mastercard,jaja. Ahora me rio, pero lo cierto es que de toda la gente "rarica" que ha subido al taxi, este se llevó la palma,jaja.

Saludos a todos

José Antonio Pastor González dijo...

Buenísimo... jajajaja me he partido de la risa... genial Marisa, genial... que sepas que tienes para un libro con todas estas anécdotas... hasta pronto :-)

MARCO dijo...

Como me gusta tu cochee.... ahi se ve nivell.. ponte mampara anda que trabajaras mas feliz.. yo desde que la llevo es otro cantar.......ya puede subir el mayor delincuentee......jejjee

Saturnino dijo...

Pues a veces me ha pasado que cojo a una gente muy rara, y entonces me doy cuenta de que no tenia que haber parado, pero ya esta hecho, bien pues entonces resulta que es un cantante famoso, de un grupo o de rock, o de ( no sé como calificarlo ) de una determinada etnia....Y es que hay veces que por las apariencias no cogerias a muchos

Marisa dijo...

Gracias Jose Antonio, y porque abrevio que si no.. jaja.

Marco, lo de la mampara es relativo, yo me confio a Dios y que sea lo que él quiera.

Saturnino, eso que cuentas es muy habitual y te llevas gratas sorpresas, por eso aclaro al principio que no juzgo por las apariencias, pero este caso fué punto y aparte.

Saludos y que tengais buenas vacaciones o en su defecto un montón de trabajo, tanto que merezca la pena quedarse sin ellas.