jueves, 16 de diciembre de 2010

Ahora cuando puedas, atajas si eso.



Yo pensaba que el colmo de una taxista era perderse, cosa que al principio de dedicarme a esto se convirtió casi en una costumbre, (que todo hay que decirlo). Pero hoy he descubierto que no, que ese no es el colmo, el colmo es que te pierdan los clientes,jaja.

16.45 h. Estación de Renfe, llega el tren procedente de Madrid, se sube un cliente y me indica que le lleve al hotel IBI. Un recorrido de lo mas sencillo, tanto, que hasta yo se hacerlo,jaja. Por prudencia, le pregunto si prefiere por autovía o por el centro. Me responde que por autovía, sin lugar a dudas.

Me relajo y emprendo el camino, me salgo en la salida correspondiente y de pronto me dice;

- por aquí a la derecha.

A mi, que se me pega un poco la suela al pedal y que encima iba relajada, me pilla de improvisto y no me da tiempo a reaccionar.

-Perdone, no me ha dado tiempo, pensé que prefería el recorrido habitual.

Me quedo toda"pillá", pensando por donde pretendía el buen señor llegar al hotel si me hubiera dado tiempo a reaccionar y a esto que me vuelve a indicar otro atajo.

Sonrío satisfecha, y le digo;

De acuerdo, yo no sé ir por ahí pero si usted me indica no hay ningún problema.

Si, si, (me dice todo seguro de sí mismo). Antes de llegar a la gasolinera se gira a la derecha y salimos justo al hotel.

Yo albergo serias dudas, pero el cliente manda y yo obedezco. El resultado es una vuelta turístico-festiva por detrás de la gasolinera para volver a salir al mismo lugar. Pues estamos bien (pienso yo,pero me abstengo de pronunciarlo).

-Ahora por aquí

-Yo por ahí, (un carril sin salida).

-Ahora por aquí (¡vamos!, vuelta a empezar)

-¿Ve?, ya estamos en el hotel

De acuerdo, son 7.15. Deme 7 euros y en paz por pasarme la primera indicación que me ha hecho.

No, tome 8 por hacerme caso, aunque haya sido para dar mas vueltas.

Jaja, ¡Pa habernos matao, que decía la abuela!


4 comentarios:

PHERRO dijo...

O le sobraba tiempo ó unos centavos.
Me ha pasado y no todos son tan buenas gentes, aunque ellos se equivoquen.
Al final del turno, siempre hay algo bueno que recordar.
Que tengas mucho trabajo Marisa, buena suerte, cuídate, luego nos leemos.

Marisa dijo...

Precisamente iba estresado, jaja. Yo creo que por eso no se aclaraba y ha acabado liándome a mi,jaja.

Eso es lo bueno de este trabajo, que siempre ocurre algo que te hace sonreír.Lo mismo te deseo, saludos

Saturnino dijo...

Ja, ja, que bueno. Hacia tiempo que no pasaba por aquí por eso de no dar a basto, y me perdido las historias tan graciosas que cuentas!
Feliz Navidad!

guillermo elt dijo...

Nadam nada, mientras corra el taxímetro...

Besibrazos.